martes, 4 de octubre de 2011

El conocimiento como problema filosófico



DESCARTES, HUME, Racionalismo, empirismo

DESCARTES: (1596 – 1650). Filósofo y matemático francés. Uno de los mas destacados representantes del racionalismo. Como filósofo debemos caracterizar el “radicalismo” que singulariza su pensamiento: su tendencia a ir hacia las verdaderas y profundas “raíces”, hacia los últimos fundamentos. Es el primero que con claridad vive el fracaso de la filosofía procedente; necesita encontrar la seguridad de una verdad indubitable y definitiva, fundada sobre bases solidad. 

Podemos rescatar sinteticamente:
1-     La duda METÓDICA, entendida como el recurso metodológico para buscar la verdad, desconfiando de todo conocimiento que no soporte el asalto de la duda.
2-     El primer conocimiento absolutamente cierto: PIENSO; LUEGO SOY: que representa la base racional para proseguir en la búsqueda de la verdad.
3-     El método CARTESIANO para llegar a conocimientos UNIVERSALES Y NECESARIOS. (Único medio = la RAZÓN).
Descartes estaba convencido, de la distinción entre materia y espíritu para el hay dos formas de realidad o sustancias: el PENSAMIENTO O ALMA y la EXTENSIÓN O MATERIA. Solo el ser humano tiene alma y el pensamiento es totalmente libre con respecto a la materia.
Además con su famosa frase PIENSO; LUEGO SOY, fue el punto de partida que llevó a investigar las bases del conocimiento. Planteaba además la existencia de Dios, consideraba que todos los seres humanos tienen la idea de un ente perfecto Dios, si las personas tienen esta idea, a ese ser no le falta nada ya que si faltare sería imperfecto. Por lo tanto siguiendo el razonamiento de Descartes el ser al que llama Dios y se caracteriza por la perfección, que tiene necesariamente existencia.
Dios es una sustancia pensante infinita, diferente del hombre que es una sustancia pensante finita; es decir con principio y fin.

RACIONALISMO: (del latín, ratio, razón), en filosofía, sistema de pensamiento que acentúa el papel de la razón en la adquisición del conocimiento. El órgano de conocimiento es la RAZON humana, su capacidad y la intima convicción de que la realidad  posee una estructura racional que el hombre puede conocer y ordenar. El  conocimiento que procede de los sentidos y de la experiencia es particular y contingente, dudoso. El único tipo de conocimiento válido es el que conduce a verdades UNIVERSALES Y NECESARIAS. En el hombre hay ideas innatas que operan independientemente del dato de la experiencia. La ciencia por excelencia es la MATEMÁTICA porque representa la racionalidad, la validez universal de su contenido.

El racionalismo ha aparecido de distintas formas de las primeras etapas de la filosofía occidental, pero se identifica ante todo con la tradición que proviene del filósofo y científico francés del siglo XVII René Descartes, el cual creía que la geometría representaba el ideal de todas las ciencias y también de la filosofía. Mantenía que solo por medio de la razón se podrían descubrir ciertos universales, verdades evidentes en sí, de las que es posible deducir el resto de contenidos de la filosofía y de las ciencias.
Manifestaba que estas verdades evidentes en si eran innatas, no derivadas de la experiencia.
El racionalismo epistemológico has sido aplicado a otros campos de la investigación filosófica. El racionalismo en ética es la afirmación de que ciertas ideas morales primarias son innatas en la especie humana y que tales principios morales son evidentes en si a la facultad racional. El racionalismo en la filosofía de la religión afirma que los principios fundamentales de la religión son innatos o evidentes entre si y que la revelación no es necesaria como en el deísmo. Desde finales del año 1800, el racionalismo ha jugado sobre todo un papel antirreligioso en la teología.

HUME: es el más ilustre representante del “empirismo” y con el movimiento  llega a su culminación. Hume somete a crítica los conceptos fundamentales de la filosofía occidental que había confiado en el poder de la razón para resolver los problemas. La critica de su filosofía enfrenta el pasado filosófico, pero recorriendo otro camino y definiendo en otros términos; EL CONOCIMIENTO HUMANO: al principio la mente del hombre es como una hoja en blanco y solo mas tarde se va “llenando” progresivamente con los contenidos de las percepciones: todo lo que creemos está en nuestra mente no es mas que fruto de las transformaciones de esas percepciones originales.

Podemos rescatar:

1-     Impresiones e ideas: mientras las primeras representan todas las percepciones que el hombre tiene (experiencia), las ideas son “impresiones elevadas” por obra de la fantasía o de la memoria.
2-     Critica a la idea de SUSTANCIA, de YO, de causa-efecto, de DIOS: todo lo que creemos demostrado y probado, no es más que la combinación de percepciones y de ideas en una unión indebida, sin una existencia comprobable e independiente.

EMPIRISMO: en filosofía occidental, doctrina que afirma que todo conocimiento se basa en la experiencia, mientras que niega la posibilidad de ideas espontáneas o del pensamiento a priori.
El empirismo sostiene que Todo Conocimiento deriva en ultima instancia de la experiencia sensible: esta es la única fuente de conocimiento y sin ella no se lograría saber ninguno.
El espíritu no tiene contenidos originarios (ideas innatas) sino que es como un papel en blanco que la experiencia va llenando. Es válido todo conocimiento que proceda de la experiencia y se debe desconfiar de todos los aquellos que la ignoren. Está relacionado con las CIENCIAS NATURALES hechas de observación y experimentación



 CONOCIMIENTO CRÍTICO O INTERROGANTES DE LA FILOSOFÍA



   La filosofìa se caracteriza por formular interrogantes que sobrepasan el mundo de lo natural y cotidiano.
   En nuestra cotidiana existencia el conocimiento aparece como a-problemático, esto significa, que nadie cuestiona si se puede o no conocer, si lo que se conoce es cierto, verdadero o seguro, o si todos conocemos de la misma manera o llegamos al mismo nivel de certeza.  Sin embargo, al margen de toda filosofía muchas veces ponemos en duda nuestro conocimiento, a pesar de las cuestiones urgentes, inmediatas e importantes . Esto nos lleva a introducirnos en el PROBLEMA DEL CONOCIMIENTO O EL PROBLEMA GNOSEOLÓGICO.

http://www.slideshare.net/punkinlenin/gnoseologa.

 Conocimiento crítico o interrogantes de la filosofía.

"EL SER SUJETO COMO TAL SOLO EXISTE PARA UN OBJETO; EL SER OBJETO SOLO PARA UN OBJETO"

¿Cómo se produce el conocimiento?
¿Qué significa que alguien conozca algo?

  En todo conocimiento se emplea  el método fenomenológico (se atiende exclusivamente al fenómeno tal como se nos presenta). Los agentes que se hallan frente a frente son un cognoscente y un conocido, un sujeto y un objeto . Estableciendo una relación entre ambos "El conocimiento mismo".
 El conocimiento es siempre una DUALIDAD entre un objeto y un sujeto, su correlación es irreversible.
  La función del sujeto consiste en aprehender y la de del objeto es la función es de ser aprendido.
  Lo que el sujeto capta para incorporar dentro de sí mismo, no es el objeto mismo, sino la imagen del objeto. (su conocimiento).

¿Cuáles son los instrumentos u órganos del conocimiento?

El conocimiento presenta tres elementos principales: el sujeto, la imagen y el objeto. Visto por el lado del sujeto, el fenómeno del conocimiento se acerca a la esfera psicológica; por la imagen con la lógica y por el objeto con la ontología


¿Cómo y cuando sé que lo conocido responde al objeto real?

Cuando el sujeto construye el conocimiento con el objeto, a través del uso de los sentidos, y es representado  a través de códigos lingüísticos y no lingüísticos.

¿Me engañan los sentidos?
¿Me engaña la razòn?
¿Cuál de ellos es más confiable?


De los sentidos y la razón


"(...) es claro que no somos la Inteligencia, sino que actuamos conforme a ella por la parte más alta de la razón que recibe su impronta. Sentimos, sin duda, por medio de los sentidos y somos verdaderamente los que sentimos pero, ¿ocurre lo mismo cuando razonamos? En efecto, somos nosotros los que razonamos y los que tenemos en nuestra mente las nociones propias del razonamiento, nociones que se confunden con nosotros mismos. (...) Estamos de acuerdo en conceder que la sensación es siempre algo nuestro, porque siempre sentimos; pero surge la duda cuando queremos afirmarlo de la Inteligencia porque no nos servimos siempre de ella, y ella es, además, algo separado. Algo separado en el sentido de que no se inclina hacia nosotros, sino que somos más bien nosotros los que nos inclinamos hacia ella cuando dirigimos nuestra mirada hacia lo alto."


(Plotino, V Enéada)


"Hay que aprender a darse cuenta" (F. Varela)



¿Puedo conocer siempre? ¿Hay situaciones en las que mi conocimiento está vedado o imposibilitado?

Nadie pone en duda que cualquier ser humano nace con la capacidad de conocer. Desde la infancia nos servimos de esa capacidad para asimilar el lenguaje y hablar o coordinar nuestro cuerpo y andar; pero hay situaciones en que nuestros conocimientos están vedados o imposibilitados ante el modelo de aprendizaje que estamos expuestos.

  
¿Cómo puedo transmitir el contenido de mi conocimiento sin traicionar su versión original?

Para poder transmitir el contenido de un conocimiento sin traicionar su versión original, el sujeto debe saber, saber ser y saber hacer sin involucrar ideas, sentimientos, argumentos propios al contenido.

¿Hay determinados objetos o cuestiones que se resisten a ser conocidos?

Sí, como por ejemplo:  La muerte.

¿Y si todo lo que consideramos nuestro conocimiento y realidad fuera un simple sueño, una creación de nuestra fantasía?


Vida, realidad y sueño

Una de las dificultades que plantea Descartes a la hora de fiarse de la información que le proporcionan los sentidos es lo complicado que a veces resulta diferenciar entre lo que percibimos mientras estamos dormidos y lo que percibimos en estado de vigilia. Mientras dormimos, lo que vemos y oímos nos parece tan real como las demás percepciones.
Schopenhauer, en su libro “El mundo como voluntad y representación”, publicado en 1818, es decir, casi dos siglos después del texto cartesiano, continúa planteándose la cuestión de lo real y vuelve a la dificultad planteada por Descartes. Según Schopenhauer, la similitud en la manera en que se organizan los acontecimientos en los sueños y en la vigilia hace muy difícil diferenciar, mientras se está dormido, si estamos ante algo real o simplemente soñado; es el despertar el que corta el desarrollo de los acontecimientos soñados y nos vuelve a la realidad. Pero a veces parece que los acontecimientos siguen un mismo hilo conductor, de manera que, aun despertando, resulta difícil darse cuenta de si algo que recordamos lo hemos vivido realmente o simplemente lo hemos soñado. Schopenhauer recuerda en su texto, entre otras obras literarias, “La vida es sueño”, de Calderón de la Barca. Las referencias literarias permiten a Schopenhauer escribir una hermosa comparación entre los libros, la lectura, la vida, la realidad y el sueño.
La vida y los ensueños son páginas de un mismo libro. La lectura seguida es lo que llamamos la vida real. Pero cuando termina la hora habitual de la lectura (el día) y llega el momento del descanso, continuamos a veces hojeando distraídamente el libro y recorriendo todavía algunas páginas aquí y allá, sin orden ni continuidad; a veces nos fijamos en una página ya leída, otras veces en una página desconocida, pero siempre del mismo libro. La página aislada, leída de este modo, no se enlaza con la lectura regular del libro entero, pero, con todo, no difiere mucho de ella, si se tiene en cuenta que el conjunto de la lectura seguida y regular comienza tan inopinadamente como acaba, y por consiguiente, puede ser considerado como una página única aunque más larga.
A veces, durante las clases, pregunto: ¿Qué es la vida? Siempre me gusta recordar a Ortega y Gasset y decir que la vida es relato, narración. Tal vez por eso me ha gusta esta comparación entre la vida y la lectura de un libro. El libro es el conjunto de nuestras experiencias. La relación entre ellas es nuestra vida y está tejida tanto de las experiencias que vivimos despiertos como de aquellas que encontramos en los sueños


 Conocimiento cotidiano, el científico, el místico-religioso y el filosófico.



.Conocimiento Cotidiano:
            El conocimiento común cotidiano, también conocido como empírico-espontáneo, se obtiene 
           básicamente por la práctica que el hombre realiza diariamente, lo cual ha permitido a la humanidad 
           acumular valiosas y variadas experiencias a lo largo de su historia.
                                  

Tiene lugar en las experiencias cotidianas.       
                                                             Es y ha sido respuesta a necesidades vitales
                                                            Ofrece resultados prácticos y útiles.
 
                                                            Se transmite de generación en generación.



                        



      Conocimiento Cientìfico es aquella verdad descubierta a traves del proceso de investigacion,         
     basado en todas aquellas evidencias que nos llevan a indagar en la relaidad para obtener una    
     verdad con certeza. (Rosa Maria y Ruth Maria)

    Conocimiento Filosófico
    Se distingue del científico por el objeto y por el método. El objeto de la filosofía son las realidades inmediatas no perceptibles por los sentidos (suprasensibles), que traspasan la experiencia (método racional). Se parte de lo concreto material hacia lo concreto supramaterial, de lo particular a lo universal. El conocimiento filosófico es un interrogar, un continuo cuestionar sobre sí y sobre la realidad. No es algo hecho, acabado. Es una búsqueda constante de sentido, de justificación, de posibilidades, de interpretación al respecto de todo aquello que rodea al hombre y sobre el hombre mismo, en su existencia concreta. La esencia de la filosofía es la búsqueda del saber y no su posesión.
    El conocimiento filosófico procura comprender la realidad en su contexto más universal. No da soluciones definitivas para un gran número de interrogantes, pero habilita al hombre en el uso de sus facultades para ver mejor el sentido de la vida concreta. En el campo del conocimiento filosófico siempre estarán en juego las categorías de esencia, universalidad, necesidad, fundamental, etc..  

    Conocimiento Religioso.
    Es un conocimiento revelado, que implica siempre una actitud de fe y ocurre cuando, sobre algo oculto o un misterio, hay alguien que lo manifiesta y alguien pretende conocerlo. El misterio, aquello culto que provoca curiosidad y lleva a la búsqueda, puede estar ligado o datos de la naturaleza, de la vida futura, de la existencia de lo absoluto, etc. Aquel que manifiesta lo oculto es el revelador. Podrá ser el propio hombre o Dios. Aquel que recibe la manifestación tendrá fe humana si el revelador es algún hombre; tendrá fe teológica si es Dios el revelador. El conocimiento revelado relativo a Dios, aceptado por fe teológica constituye el conocimiento teológico. A ese conjunto de verdades el hombre llega, no con el auxilio de su inteligencia sino por aceptación de los datos de la revelación divina. Se vale del argumento de autoridad. Son los conocimientos adquiridos a través de los libros sagrados y aceptados racionalmente después de haber pasado por la crítica histórica más exigente.





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